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Mostrando las entradas de 2011

[el recuento]

MI PRIMER EMPLEO.
Pude encontrar un empleo en aquellas circunstancias en las que no tenía ningún conocimiento, en las que por muchas razones, me dejaron indefenso, temeroso, y casi agónico, por limitarme y frustrarme al no conseguir una verdadera realidad personal, pero estaba ahí sentado ante mi monitor, trabajando, posteriormente, vinieron los conflictos económicos, falta de dinero, y de un hogar, no tenía comida, no había belleza, aquella que todos miraban y yo sentía la misera corromperme. ¿FUE AMOR A PRIMERA VISTA?
Finalmente, cedí a los abrazos, finalmente me plegué a los labios que me dieron vida y un diversidad de luces cada vez que los beso. Encontré entre mis pasiones derruidas, el ligero brillo de una dilección oculta, que fue generando consuelo, garbo y un profundo arraigo a ella, quien había sido un encuentro casual al que quise darle una dirección distinta, fue por conducto de un amigo, que ella llegó a mis brazos, que con posterioridad sus labios fueron los que me induj…

[mil estrellas en el infitnito]

Mi temor se hizo tangible. Cosas inimaginables, que fueron violentas, como olas que en una tempestad destierran las lágrimas a un mar en calma, y en ellas se vierte todo un dolor que contrista su esplendor; descomponiendo la calma. No pude apaciguar la intranquila oleada que me llevó a los linderos de la húmeda arena, dónde reposaba con mi alma ataviada de deseos y sueños, sueños que complementaban los tuyos, han calmado su furor, su fuego interno que hacía arder los astros, tú que encendiste las teas infinitas en el cielo, MIL ESTRELLAS EN EL INFINITO, para que no lo olvides nunca, que fue la combustión que nos dio calor perpetuo, que tu mirada hizo contacto al primer miramiento, para sujetarme a la poesía que le rendías a cada una de las luces que contemplabas con admiración y encanto, con la fascinación con que yo te descubría en esa devoción, con la suprema dilección de tus brazos que me admitieron en tu calor, y a ese tacto me volví adicto, lírico para comprender tus miedos, tu…

[ese beso]

Encerré en aquellos linderos de unos ojos pletóricos de frescor, de un ánimo vivo que me colmó de vitalidad. En aquellos labios rojos, sulfuro de un carmín Bugatti, que encendió la pasión diluyendo todas las cenizas que se removieron ante el fuego que prendió los recuerdos. Delicadamente su mano hizo sonrojar mi palidez. Percibía el viento frío arrobando mi piel aunada a la suya, como en un discreto calor que mutuamente nos revestía de un suave abrigo. Débilmente me acerqué a su cuerpo, temblando, en los brazos de aquella trémula anatomía, aún, con el aliento reposando en su mejilla, arrancando besos amargos de todo su pasado, y sembrando nuevas caricias que brotarían con el tiempo.
Respiré su aroma, la fragancia dulce que me hipnotizó, y lentamente, seguí el curso de su aliento que reposaba en mis labios, su boca fue vida.
Sentí sus labios finalmente desahogarse sobre los míos, prenderse de mi boca, entre diversas ternezas y derretirse en un solo fuego.
Ese beso cautivo en mi boca…

[bella II]

Dime si alguna vez habitaste en el surrealismo.
Dónde los distantes astros se acercaron a tu boca a brindarte el fuego prometido.
Y en su delectante titilar se fundieron en tus labios en comunión con el viento.
Porque me he condenado a tu quehacer cotidiano,
A tu cuita contristada y lacerada que mi alma tan colmada de la tuya devora.
¿Podrías alguna vez, digna y delicadamente, embellecer los afeites de tu amargor?
Que son para mí padecimientos en mi cuidado,
Hondas laceraciones en mi alma,
Heridas profundas por falta de estima y dulzura.
Bella, íntimamente bella, a tu piel rindo elogios en millares de arrobos.
Codicio los longevos tactos que te palparon anteriores a los míos.
Recelo cada ornamento que besa tu piel, con detenimiento y arrojo.
En la infinita vaguedad de un destierro melifluo a la intemperie de tu boca.
Generadora de luz y calor en combustión de un ardor gentil
Que es el crimen que mi boca ha cometido por esa violencia de tus besos
Por hurtar tu fuego que profesa pred…

[bella I]

No sé cómo te conocí, pero te advertí, con la primaria imagen de tus ojos parpadeando como centellean las lumbreras del callejón, no supe como llegaste a culminar en un amor perfecto, definitivo, divino, después de haber caído en la profanación, todo un idealismo poético que clamaba por un simple contacto. Creo que le decían bella. Porque es la mejor atribución que puedo darle, yo que había desfallecido en esos brazos que me dañaron, que me aferré a esos labios primitivos que sólo me hicieron heridas, que respiraba de su vaho veneno puro destilado de su boca, quien sólo me dio penurias simulando plétoras, y falsamente me rendí ante la soltura de un envenenamiento, instigador narcótico que culminó en un una promisión futura de vida. ¿Qué había sido de aquél efecto de sus labios? ¿Qué fue de aquella devoción por sus abrazos? ¿Qué fue lo que hizo con mi latido? Con el último estrago que no tuvo encomio, sólo fueron venenosas melazas que me endulzaron el acíbar que me delectaba. ¿Cómo f…

[mi sendero del perdedor]

Yo soy el perdedor que nadie sigue, aquel que no perdura, que se limita, soy un guía que te conduce al suicidio, poco a poco, lentamente. Yo soy un líder indeciso, innato, aquel idealista alcoholizado que se asesina y te miente. Alguna vez me dijiste, que querías seguirme siempre detrás de mí para apegarte a mis éxitos y fracasos, que querías intentar la unidad, vincular tu vida ostentosa y orgullosa, junto a la mía frágil y miserable, me pediste que dejara de beber cuestionando mi motivo primario, indagando con cuestionamientos muy prolijos a los que yo detentaba con cierto desdén, me pediste sólo un abrazo antes de marcharte radiante por tu intento de soborno con la más vacía pretensión, ibas alegre, con una sonrisa avasalladora, de la que no quise formar parte, me rogaste leer mi novela, aún inacabada, aún con mi disgusto por pedírmelo y reconociendo mi hermetismo sobre todo en mis procesos creativos, me invitaste sin recato a beber un café cuando yo moría por cualquier licor y …

[maniquí vivant I]

Y sus tersas manos debajo de la sábana, me dieron vida instantánea. El lento desliz de su piel, me doblegaba, me hacía abyecto, poeta al fin y al cabo, con la pericia de un pintor y la elegancia de un cisne. El lienzo que abarcaba sus prendas, se fundió, quedó desnuda sólo cubierta por las sábanas de hotel, a la intemperie de la soledad. Soledad que quemaba mi amor. Como una hoguera que se prende al calor de una pira ajena. Lírica fue la cortesía que me obsequió entre mis labios. ¡Que linda era mirarla dormir tiernamente! Parecía inerte. Necesitaba darle vida y calor nuevamente. Y cuando tuviera vida y fuego; huiría de mí. Mejor morirá en mis brazos con mis abrazos, entre mis elogios, bajo este miedo de su partida. Descansa en paz, amada mía.

[metáfora de una marioneta]

Ella sonrío, sus labios esbozaron una alegría íntima, casi predilecta, que también me causó una cierta e inhóspita tranquilidad. Su risa era calma. Era calidez. Era violencia. Era languidez. Una arrolladora beatitud de la que estaba indefenso. ¿Debía rendirme a sus labios? 
Como se rinden ante el fuego cedido por los Dioses. 
Porque esos labios, eran como el fuego. 
Regresé a mi lugar, una silla metálica, recargada a la pared era mi compañía, me mantenía tibio, plácido; saboreando mi bebida, reposando mis labios en el vidrio, y su sabor embelesaba mi boca, recorría como un soberano su reino. Bebía, mirando sus ojos circunspectos, sus labios a medio sonreír, esperando el instante de complementar esa risa.
Bebía a sorbos. Hasta que se terminó mi bebida. Decidí irme a comprar. Ella estaba ahí, mirándome, y sonriendo nuevamente. 
Su sonrisa pudo paliar mi turbación. 
¿Debía rendirme o arrojarme al fuego? 
Quería embriagarme, quizá, podría socavar esta temeridad de querer envilecer sus labios con…

[la metamorfosis]

Alguna vez, Kafka imaginó como un hombre podía despertar convertido en bicho, y desentrañar un temor existencial, un vacío profundo de la repentina metamorfosis que en él se había constituido. Ni siquiera, su propia familia le prodigaba el mismo afecto, al contrario, causaba repulsión, una extrañeza insondable, así, inicia "LA METAMORFOSIS" de Franz Kafka. Algo así me sucedió: Una mañana al despertar, me di cuenta con horror que me había convertido en algo grotesco, que ni siquiera tenía palabras para expresarlo, parecía que una de las pesadillas existenciales del hombre moderno, se había constituido en una realidad Kafkiana, una versión alterna, a aquella historia. ¿Que debía hacer? No me iba a dejar morir. Entonces decidí empacar, hice maletas, metí en ellas todo lo que fuera posible, hasta alcanzar un sueño. Di vuelta allá donde se pierde el sol, donde se funda el mar, donde no hay horizonte, ni se limita, solo se expande. Me había convertido en eso que tanto despre…

[disección de un fracaso]

En carreras era el último en cruzar la línea de meta, 
Atletismo, baseball, volleyball, basketball, 
El último en todos los deportes, 
No tengo habilidades sociales, 
No tengo habilidades literarias 
Todo lo que escribo es una mierda. 
Mi única compañía es una botella de licor, 
En el colegio siempre fui el primero de la clase, 
Y el primero, por ese motivo, en ser golpeado repetidas veces. 


En los juegos de azar, no tengo fortuna, 
En las relaciones, no tengo fortuna, 
En la poesía soy peor; 
Por eso el infortunio es mi mejor aliado. 
En el bachillerato yo era la opción, 
Cuando no había alternativa alguna. 


Siempre estaba enfermo o herido, 
Devorando libros, eran la causa de la burla. 
Siempre fui tímido, rechazado, huraño, infeliz, 
Un escritor desconocido. Alcohólico. Corrupto. Inestable. Ateo. 
Obsesivo compulsivo. Un cabrón. 


Nunca fui popular, inteligente o carismático, 
Me curo las heridas con Whisky barato, 
Con veneno que me mata lentamente, 
Me refugio en los brazos heridos de prostitutas 
Que me …

[M. J. A.]

No creí que pudieras ser real, y existir, que te hubiera dado la vida con mi pluma, cual plumón de cisne que se agita y engalana su propia belleza sólo con el atavío de su ornato natural, necesitaba quitarme la sed por eso custodiaba tus labios en espera de esa promisión de vida, y fatigar mi aliento para darte todos los elogios y prodigar este dolor, así como mis ojos te retratan con cualidades perfectas y ese miramiento que me inspira a la más alta admiración, así, como te contemplo en tu elegante belleza, y tu vista te embellece para mi contemplación taciturna y perpetua. 
Eres, dulce amor mío, a quien un mortal como yo, te hará inmortal.


M. J. A.
TE AMO

[el incendio. segunda parte]

Desde que mis ojos te contemplaron por primera vez; fui muriendo lentamente por el fuego que me cegó. 


En mi interior, todo se iba incendiando, nunca me percaté que en tu mirada me había arraigado a la hoguera, a punto de la combustión. Era el fuego que me abrigaba, que me arropaba, se incendiaba y yo era el perfecto carburante que avivaba más la llama. 


Encontré ese fuego, que quise hurtar de tus labios, los cuales me colmaron de calor, de una hoguera plácida y dulce, de una abrasadora pira que me aviva. 


Porque tú eres ese fuego inmortal que me reducirá a cenizas con el simple tacto de tus labios, eres el fuego que los Dioses consideraron prohibido, y quiero pecar en ellos, eres la hoguera que me llevará a la extinción. 


Que placer fue arrojarme a la pira que tú incendiaste. 
En ella me fundí, como me delecté en tus brazos, en tu mirada, y en esos labios que iniciaron el fuego.

[el incendio]

Internarse al fuego para sentir la muerte lenta y dolorosa. Así me pasó, hui del paisaje que ardía, cuando el fuego lo consumía todo. Corrí, dolorosamente, como un loco buscando respirar, escapar del fuego, que presagiaba una muerte segura, pero, llegué a donde la combustión era más intensa, dónde apenas había humo, dejando volar las cenizas, en las que pensé, que también había muerto tu dolor. Posteriormente, vino la agonía, un preludio, y ya no resistí más. Me lancé sin ninguna lucha, sin tener presente que hui del fuego para lanzarme a las llamas de un amor vivificante, que por su intensidad parecía una estrella que quemaría mis brazos, harían brotar sangre de mis llagas, y ese mismo fuego que cerraba mis heridas, que eran marcas intachables de un viejo dolor. Tu amor era como el fuego… y mi corazón como la leña que necesitaba arder para no podrirse. Tu amor era como una intensa luz, que me cegó, nunca pude volver a mirar, sólo estaba cegado por tu intensidad, porque tus ojos…

[de como lo ordinario... se volvió extraordinario]

Así inició el día


Una portentosa lluvia, vino a caer sobre mí, apegada por un viento frío y delicado. Estaba predestinado a un sábado ordinario, al encuentro de viejas amistades que me relatarían lo indistinto, lo superfluo, lo cómico y trágico a la vez, amanecí con un dolor, un extraño sentimiento que todo lo vaciaba, inmenso ardor recorriendo el cuerpo, así, como el frío exterior queriendo socavar mi calidez. Entonces tomé el transporte, y me dirigí a la cita, a pesar de la intensidad del clima, de mi atuendo, de todo lo conmovedor del viaje, era más por el sentimiento de abandono que tenía, que por el futuro predilecto al que aspiraba; aunque en ese momento, todo fuera un idealismo aún en el promisorio encanto que descubriría. Llegó muy tarde a la cita, ya la esperaba, me saludó y se disculpó moderadamente, yo no hice ningún gesto, a pesar de que en mi interior todo se iba decayendo, se derrumbaba, se iba destruyendo lenta y profundamente. Pero no quise evidenciarlo, porque no q…

[a ella]

¿Cómo decirle a ella, que tiene una alta estima en mi vida?

Que ha sido desde ese día que me hipnotizó su sonrisa, en la que fui cautivado por su mirada, por sus pequeños ojos, con un arrobamiento inmenso.

¿Qué ha sido de ella? De su cuerpo ingenuo bordeando los límites de lo perverso. De sus labios palpitantes en los míos, aún sin haberlos tentado. De esa boca que besó la orilla de una botella de licor. De esa admiración repentina que me cedió ante su apostura. Y que no tuve la gallardía de aventurarme a encumbrarla de elogios, encomios que fueran dulces ante su tacto, halagos que delectaran como caricias su inanidad. Como sus palabras fueron carburantes que hicieron avivar el fuego. Fueron definitivas las palabras que se plegaron a mí, que endulzaron mi oído, que cautivaron mi respiración, que se adueñaron de mí, y me hicieron culpable del destierro de su mirada, de sus labios, de su piel, sólo quedaba el recuerdo en ruinas, que se fue fragmentando, permanecía el vacío desde su aus…

[así es mi vida]

Mi vida se relaciona con conceptos que otra gente no comprende, me desgasto en horas de trabajo dentro de una oficina.
Esas mismas personas conformistas. Me preguntan ¿Porqué te gastas tu tiempo en defender y darle voz a los animales?
Otros me dicen que protestar contra los taurinos, no me traerá ningún beneficio. Que sólo estoy perdiendo mi tiempo.
Y casi la mayoría de la gente, me dice que al ser vegetariano/vegano estoy dejando proteínas importantes, y se van con la idea estúpida que sólo como pasto.
Algunos insisten que debería dejar de tomar. Para ellos no tengo ningún argumento.
También me critican por dedicarme a escribir. Cuando podría hacer otras cosas.

Pero así es mi vida, es la vida que quiero.
Porque no soy conformista, no soy derrotista.
Y gracias a ello, he conocido que la lucha no sólo es mía, si no de otras personas que se unen y hacemos una gran voz, poderosa, sustanciosa, imposible de callar, y que sólo demuestra una cosa, aquellos que nos miran con extrañeza es por…

[¡soledad!]

Tenías todo, un espíritu indomable, soledad enloquecedora, y un perpetuo deseo infatigable.

Habías alcanzado a mitigar esas penas, con litros de alcohol, habías amado a esa mujer con pequeñas dosis de sinceridad; te habías encontrado en el punto culminante de tus decisiones, y entonces, habías decidido dejarlo todo, todo lo que poseías.

Llegaste, con dos maletas repletas de sueños y de ropa, tú único refugio y posesión. Destapaste tu laptop de donde la habías cubierto, era la herramienta que te llevaría a la gloria.

Una maleta de sueños, que se fueron desvaneciendo. Y un amor que se fue violentando. Ya no eras el mismo. Algo había muerto en ti, habías renacido, posterior a aquella muerte. Te arrojaste al fuego con el que calentabas tu alma, se había quemado por el odio.

Y vino la reacción calórica, una fase de oscuridad, que incendió todo... sólo quedaron cenizas, tuviste que recogerlas. Y comenzar de nuevo, mirar de frente, suspirar, y sonreír, cuando no tenías nada, sólo un vacío. Regr…

[beso de muerto]

Como un trozo de sal, diluyéndose en el calor de las caricias.
Como unos labios terrosos desbaratándose mientras los besas.
Así, así se siente la muerte, tradicional, humana y poética.

[el fantasma del metrobus]

Estaba sentado al sol, deslucido, acribillado por las personas que pasaban a su lado; con cierto desdén, afuera de la estación Dr. Gálvez de la línea 1 del metrobus.
Tenía la barba canosa, roída, sucia y despeinada, su pelo emulaba esa misma condición, parecía no haber sido lavado, sus cicatrices lucían como distintivos únicos, aún herido, intentaba sanarse limpiando sus heridas, su cuerpo deteriorado, por una condición ajena, por un misterio que no podía descifrar. Su piel quemada por el sol. Contemplaba sus ojos, castaños claros, a punto de mirarme, a punto del desaliento, del conformismo o de la incertidumbre, en sus ojos no había esperanza, no tenía nada a lo cual anclarse.
Vestía un pants roto, una sudadera a la mitad, dejaba ver su estómago deteriorado en la misma medida. Sus tenis sucios llenos de agujeros. Desde la cadera hasta el tobillo, le arrastraba un pantalón roído rasgado de los costados, le cubrían la parte más privada.
Estaba sentado, frente a la estación Dr. Gálve…

[...de mi vida II]

¿Como se mide el éxito o el fracaso en la vida?

Se puede definir por la cualidad de la persona para no realizar sus expectativas personales o profesionales, cualquier acto de omisión que impidan la plena realización de la persona, todos nuestros actos tienen consecuencias, y también las omisiones o aquello que ignoramos, nos basamos en las expectativas, muchas veces irrealizables, quizá en eso radica nuestro esfuerzo tendiente al fracaso, yo me propongo metas cortas realizables en cierto tiempo, con el transcurso cada pequeña meta realizada tal como lo deseo, me lleva al cumplimiento de un proyecto de vida, conformado precisamente de diversas metas.

Decía Henry Barbuse: "Es intentando lo imposible como se realiza lo posible". Debemos tener aspiraciones altas, sueños producto del análisis y del profundo conocimiento de nuestros talentos y habilidades, eso nos llevará a conocer a que ritmo debemos avanzar.
Últimamente, me he sentido exitoso, fascinado por los sueños que se van…

[mi cuarto azul]

Mi cuarto azul, donde fluye la inspiración. Muchos libros apilados formando muros, mis escritos a máquina, un dibujo recién estilizado con pluma, una rosa seca un regalo de un fin de semana.
Este es mi cuarto en el que vivo en la ciudad de México. Es como tener una segunda vida, y, ésta vez quiero hacerlo bien.

© Prince W. Cantodea.

[bella historia de una puta infeliz]

Era un fracasado, bebía botellas de licor a medio terminar, botellas vacías eran mi compañía, mi aroma era una mezcla de orina y alcohol. Mis labios eran desiertos, sedientos, quebradizos como la arena erosionada. Estaba derruido. Arruinado. A punto del abatimiento, la botella me permitía el soporte idealista de un borracho como yo, bebía, en cualquier circunstancia, en cualquier momento demoledor o apasionado, me embelesaba por hojas de papel y una pluma de tinta negra, en la cual esbozaba mis textos, hacia ella que era mi idilio, mi musa, mi pasión estilizada.

Ella era una puta, repintada de un falso carmín, su maquillaje, arraigado a una esperanza completamente desolada, y su ropa entallada, hasta la culminación del deseo nada mas simbólico y carnal, era ella, quien se prestaba a las burlas, a la constante humillación de su condición sumisa, ella que soportaba los párpados frágiles a punto del quebranto, valoraba cualquier cortesía como una pleitesía divina. Su vida era miserable, …

[azules]

Contemplo el techo azul, un azul claro y nítido. Mis paredes son cuatro muros azules. Un azul claro vivo. Habito en el interior de su abrigo, en el interno reducto de un ser inanimado. Cuando estoy aburrido; y el cielo se ha cubierto de un aterciopelado velo, plegado por unos brillos fugaces, navego, entonces, por mis propias paredes, como un naufrago, en ese estado se transforman en un luminoso caudal de luz, como en aquel cuento donde dos niños viven en una ciudad sin mar, y piden unos remos a sus padres, durante las noches que sus padres se ausentan, rompen un farol, y la habitacion se inunda de un río de luz, donde navegan... así son mis noches en ellas navego entre un caudal de luz y agua, en el cual floto y flotan mis sueños, naufrago, donde se hunden mis esperanzas, y remo contracorriente.

A veces por la tarde se convierten en un mar alumbrado por una luna pálida atisbando desde el centro; prodigando sus colores en un tono uniforme azulado.

Quizá no es un techo, me gustaría e…

[un regreso anunciado]

Finalmente, he podido ascender, desde que llegué a la capital, ahora, tengo la fortuna de volver a escribir después de una ausencia, larga, más por algo involuntario, que por decisión mía.

Y esto es lo que ha pasado...

[réquiem]

Tiene el cabello largo y rubio; quemado por el sol, su tez pálida por el dolor y la angustia; era una máscara de tristeza que solía disimular con una felicidad fingida. Disfrazaba su aflicción con coloridos atuendos, y con su música. Su arma era una flauta pintarrajeada de diferentes matices y entonaba armonías a los Dioses Nórdicos, empalagando nuestro sentido, a las más altas loas, consiguiendo deleitar nuestro oído en la sutileza de su ardor musical.
Yo miraba por la ventana del autobús, mientras las notas danzaban en mi cabeza, como un espiral infinito de colores, de armonías desembocando en un mismo compás. Inducido al sueño de lo sublime, a los paisajes holandeses, donde los techos eran rústicos, de maderas ricas, de joyas cálidas y opacas… sus notas eran más pulcras que su estereotipado desgarbo, como un limosnero, en espera de un aplauso, o como un vagabundo a la conquista de nuevos corazones.
Era meloso a mi oído su dulce romance entre aquellos labios de su amante del vient…

[manual de lo prohibido]

Era prohibida tu mirada, tus arrogantes floreos que tu lengua hacían en verso a mi pluma, y ese balance delicado, que me tentaba con la elegancia de un cisne, a mi hosca y amarga impresión.

Fui proscrito al contacto de tu mejilla. A hurtar aprendí, transgrediendo los linderos de tus labios, que fueron ajenos. Esos límites que me llevaron al exilio, al injusto destierro, si era por tu sonrisa que yo me rendía, aún siendo distante, un amante desterrado de su propio apego.

Y tu miramiento me hizo invulnerable, para transigir toda impiedad que entre tu boca y mi boca... aún estaban por perpetrar. Así puedo consumar mis delitos en tus labios, que son el mismo motivo, por el cual venero con admiración, y rapto con malicia.

La ambivalencia que habita en tu boca, de ser prohibida y permitida. Me hizo adicto.

[navegación]

Un navegante puede encontrar una porción de tierra, de manera accidental, de manera errónea, o por simple impulsión del viento en las velas sin necesidad de dirigirlas a un punto cardinal determinado.

De la misma forma como fueron descubiertas las Islas Galápagos, durante un viaje del Obispo de Panamá hacia Perú, en 1535.

Así como La Tumba de las Águilas en las islas de South Ronaldsay, las cuales fueron encontradas por casualidad en 1958 por un granjero de la zona.

En el mismo sentido, se descubrió La Cueva de Altamira, en el año de 1868, y actualmente es una de las máximas expresiones del arte rupestre y prehistórico.

Las casualidades, en mi vida, han sido fundamentales, para definir mi rumbo, generalmente, son casualidades en sentido positivo y alentador, muy extraño; porque mi naturaleza me predispone para lo negativo. Dice una frase en latín "Vídeo meliora probóque, deteriora sequor".

Lo mejor está por venir... ahora miro con ojos expectantes, por todas las riquezas q…

[autodestructivo]

Dos cosas por las que me resulta fascinante la historia de "Leaving Las Vegas" es por una parte, el sentido autobiográfico que le imprime su autor a la novela John O'Brien, que no queda plasmado en el cine, por otro lado, el personaje principal Ben y su estilo de vida autodestructivo.

No por nada, creo que también se exhibe una parte de mí, en ese personaje, un escritor  fracasado, alcohólico, y enamorado de una prostituta, que decide matarse lentamente, bebiendo grandes cantidades de licor en el ambiente lúdico de Las Vegas.

El dramatismo que se funde en un tono decadente, sin pretensiones exageradas, sólo cae en un drama de absoluta belleza y libertad. Incluso la novela tiene un tinte autodestructivo, se percibe el círculo vicioso que gira en torno a Ben, en la narrativa de O'Brien, quien había caído en ese círculo en la vida real.

¿Porqué me resulta fascinante este drama?

Porque en cierto sentido, también lo considero autobiográfico, me ha servido de inspiración p…

[m'agrada el teu somriure que diu moltes coses]

Me gusta tu sonrisa, que refleja los horizontes que he olvidado admirar. En esos párpados en los cuales me he apasionado por contemplar inmerso en un mar de azules tintes, como si hubiera naufragado. Depositando mi vaho, en los márgenes de tus labios húmedos y cálidos; para desahogar en ellos todo el aliento que tuve que contener cuando estaba exiliado.

Tu sonrisa es mi motivación, es un idealismo, es la praxis, el comedimiento de un elogio boca a boca.

Esa eternizada sonrisa, en mi miramiento mortal y perecedero. Es mas enriquecedora que todas las luces plateadas brillando conjuntamente. ¿Cómo decirte que me gusta tu sonrisa?
Sin cometer herejía, al despegar mis labios de tu boca, y que mis ojos expresen la fascinación, el embelesamiento, la admiración, la impresión plasmada en tu dulce oído, y se contemplen mutuamente en un silencio perfecto, cautivos de tu aliento, de esa adulación que te sonroja.

Apreciaré la cortesía de tu risa, cuando una mañana pueda abrasarme en el calor d…

[idilio]

Te miré fijamente, mientras te acercabas a mí; te contemplaba con detenimiento aunque fingía no observarte para no hacer evidente mi idilio. Cuando posé mi mirada sobre la tuya vinieron los cálidos acogimientos de nuestros brazos y el roce apenas sutil. Resultaba tan común y cotidiano, que no atendía a la absurda exigencia de un deseo interno que ardía sin quemar, las muestras relevantes de un sincero ardor que agitaba.

Tus brazos alrededor de mi cuello, me conmovieron, tuve sólo la cortesía de emular su adulación, con mis manos estrechando fuertemente tu cuerpo, como si no quisiera perder ese elogio que pudiste sellar al contacto fugaz, que me pareció más inmortal que las lenguas romances.
Después de unos segundos que palpé tu espalda, y su calidez me hizo opacar mi fortaleza, me quedé ahí rendido, con la señal inequívoca de haber batido mi fuerza y quedar en estado vulnerable, me consideraba indefenso ante los actos pródigos de afecto desmesurado, entonces bregaba por disimular el …

[mi vida]

No se como empezar a explicar mi vida en estos momentos, porque he apreciado y despreciado de todo.
Enormes momentos de fortuna y ventura, también fugaces momentos.
Inexplicables giros de lo peor a lo mejor, y de lo mejor a lo peor.
Los mejores vicios. Los peores sanamientos.
Los mejores abrazos, y las peores ausencias, también he tenido brazos que enferman, y ausencias que curan.
¿Cómo explicar lo que es mi vida justamente en este momento?

No puedo, porque no tiene definición. Es una mezcla interminable de experimentos.
Mientras sigo arriesgándome, viviendo, idealizando, que algún día encontraré ese aspecto que ahora me falta en la vida.
Y podré explicar mi vida. Mientras, sigo siendo el escritor bohemio que te redacte versos en secreto, que imagine tu boca, y pugne por inmortalizar desde tu cabello hasta la dulce comisura de tus labios.

Este dichoso afán que tengo de escribirlo todo.

[por tu sonrisa]

¿Por qué me sonríes? Es cortesía y reverencia. O simple manifestación de una caricia ligera y suave. Porque no debiste atravesar tus ojos tan intrépidos, en los míos, porque a ellos debía fidelidad de no prendarse de nadie, ni aunque su sonrisa fuera el más grato de todos los elogios que habrían de albergarse. Aquí en la intensidad de nuestro miramiento, dónde los párpados se exhiben frágiles y dolorosos, pero se atenúan con la mirada afectuosa y pomposa. Si tus ojos hubiera visto antes que cualquier otro atardecer, me hubiera rendido definitivamente, a esos dorados párpados así como los albores se doblegan ante los aduladores cantos.

Por qué con tu vista tú me halagas, con mayor embelesamiento, que con los dulces versos de tu lengua. De no haberme mirado aquel instante, habría elegido otra visión primorosa y elegante dónde todos los astros fulguren simulando la belleza.

¿Por qué me sonríes?

Mi sonrisa simboliza el júbilo. Mi sonrisa es la insinuación, una sutil provocación que sólo…

[karma karma karma chameleon]

Cuando uno hace lo que cree correcto, definitivamente las acciones recíprocas son también correctas.

Imagina, que alguien te escupe a la cara, te deja caer cuando tiene la oportunidad de levantarte. Quizá necesites un impulso pequeño para salir adelante, y entonces alguien te impide volar.
Vas a necesitar el hombro, para poder llorar, y no habrá soporte alguno.
A veces necesitarás una ayuda y no habrá quien te pueda auxiliar.

...pero tú, sigues con la cara en alto, secando la saliva de tu rival, cuando él cae antes que tú, tú eres el primero en levantarlo.
Cuando ya no tienes impulso, y sólo te resta un soplo, lo prodigas en su nombre, para darle el aliento suficiente.
Tú hombro siempre estará para él. Aunque nunca te haya apoyado.
Tú ayudarás aunque te haya humillado, te haya vejado, e incluso, haya violado tu ternura.
Así demuestras tu cortesía, tu fortaleza y tu humildad.

Si hubiera realmente existiendo eso que algunos llaman, karma, confluiría en un torbellino de dos pasiones dif…

[joder]

Ella me dijo: -No me estés jodiendo-
Y yo reí, hasta que me dolió el estómago de reirme.
Entonces quise contestarle, lo pensé por un minuto.
Respondí que al menos yo, no había tomado una computadora para bloquear archivos importantes.
Entonces... cerré el correo, y mejor le contesté a mi amiga Ania, ella si es una verdadera dama.

No que la chilanga, salió PUTA, RATERA y PENDEJA. Así.
Pero supongo que no todos tenemos la suerte de tener modales, algunos tenemos carrera, otros(as) simplemente prefieren trabajar en un sitio de taxis, toda la vida sin ninguna otra aspiración que acostarse con el patrón para aumentar su sueldo.
Lastimaaaaaa! Creo que hasta el patrón que es obeso, mugroso, y bien pinche naco, es demasiado para ti. Suerte.

[pensamiento IX]

Quiero regresar a la tierra donde florecen capullos.
A la tierra que me dio vida.

Quiero ser cenizas. Que aspirarás mientras duermes.

Devolver un poco de mí, todo lo que he gastado, se quede el resto.
Y mis restos una noche... sean profanados por todas las lenguas que ahora me adulan y odian.

[jueves negro]

Sube hasta el cielo, dónde todas las estrellas se vuelven inalcanzables, unos preciosos fulgores de fuego y luz.

Ahí donde los sueños se consideran inalcanzables.

Hasta allá debo llegar, pero hoy... no hubo ninguna luz en mi sendero, no hubo sueños en mi mente, que me permitieran llegar a soñar un poco más. Tuve que despertar, a la inmunda realidad en la cual habito, esta miseria me persigue, me ahoga, me atrae y a veces me hipnotiza.

Se que finalmente, encontraré alguna fuente de luz, que sea inagotable, aunque muera en soledad, estaré atrapado en un laberinto donde persiga la luz, pero no me quedaré sin beber de esta luz. Que me invada completamente. Quiero esa luz. Que sea mi inspiración.

Hoy sólo fue un jueves negro. Como los jueves cuando ha caído la cabeza de un rey. Los jueves en los que un Dios inmortal ha padecido la mortalidad humana. Así, como los jueves cuando los tártaros fueron contagiados por la peste negra y vencidos por los invasores. Un jueves negro como la noche qu…

[mi crónica]

Llegué a la gran ciudad con la esperanza arraigada, más que la fe, empecé buscando el sol dónde sólo había oscuridad, pero mis ojos querían ver tranquilidad, percibir la claridad de la luna; en los abyectos deseos.

Trabajé en lugares sombríos, en la miseria humana, donde sólo había ruina, y el progreso no era conocido, ahí residí, entre la miseria, que me contagió, me hizo inhumano, me hizo miserable, comprendí que ese no era mi destino, y busqué entre mis ruinas, mi esperanza derruida y podrida entre tanta mediocridad. Yo aspiraba a más cosas, y caí en lo más bajo, pudiendo tener aspiraciones altas, pero en ese momento no había ninguna. Sólo residían ruinas. Tomé mi esperanza que había arrojado, y la pulí, le dí brillo y alumbró de nuevo mi camino, después de sentirme derrotado y fracasado en un empleo... que me dejó en crisis existencial.

Entonces tomé todo lo que tenía de valor y atrevimiento, y fui a buscar la felicidad. Pero sólo encontré negativas. El dinero se terminó. Mi renta…

[promiscuidad]

¿Porqué a todos les espanta la promiscuidad? Quizá es algo hipócrita de su parte, si en algún rincón de su pensamiento lo han imaginado. Ojalá no hubiera prejuicios en este sociedad, no al menos, en la sociedad mexicana en la que vivo, detesto esos prejuicios de conservadores, de aquellos que juzgan sin motivo aparente, de aquellos que critican lo que no evoca un régimen social común y cotidiano.

Que si me visto de negro; y te tachan los clichés, Que si perforo mi cuerpo, que si no hablo con nadie, que si hablo con todos, que si soy desconfiado, que si soy confiado, que si bebo, que si no fumo.

Uno no puede complacer a toda la gente, ni tengo necesidad de complacerla.

Por mi que se jodan todos, yo hago y pienso lo que quiero, me visto como quiero, trabajo en donde quiero. Y no juzgo, no prejuzgo, no caigo en clichés, a pesar de ser como tú, como ellos o ser completamente diferente, pero nadie se atreve a juzgar una mentalidad, un interior que no puede ser mostrado, por que para eso, n…

[rebeca]

Rebeca, su nombre sigue dando vueltas en mi cabeza, el rubor de sus labios, bebiendo licor del mismo vaso que yo bebía, todavía siento su mano jugueteando con mis dedos, y entrelazando sus brazos alrededor de mi cuello, sólo había una exigencia en sus labios: "que la abrazara" y yo la abrazaba fuertemente, la estrechaba como si no fuera a soltarla nunca y ella sonreía, sólo miraba su boca robando el color de las flores; y yo queriendo beber de sus labios directamente el néctar más exquisito, un beso.

Fue su mirada lo que me sedujo, pero sus labios fueron los que hicieron rendirme, sentí la flaqueza como recorría mi cuerpo, no era el licor, era su magnetismo, su mirada hipnótica, su pelo desordenado adornando su rostro, me atraía, y colocaba mis dedos en su pelo, lo movía de un lado a otro; dejando al descubierto su cara, mientras ella continuaba bebiendo con gran entusiasmo, yo no podía quitarme esa estúpida sonrisa de mi boca, hasta que ella puso su cigarro en mis labios,…

[proyecto tangerine: primera edición]

Finalmente, después de la larga espera, ya está disponible el primer número de la revista TANGERINE, además, de la columna mensual que publico, tengo tres colaboraciones literarias este mes, como ya había mencionado, mi columna se titula “LES FLEURS DU MAL” mi primera columna habla sobre el mito de Giuseppe Tartini, y cómo fue que dio vida a una de las sonatas de violín más bella en toda la historia, en ella, expongo mi particular punto de vista, sobre como un simple hombre, casi renegado de la iglesia, fue refugiado en una catedral, para escapar de un juicio, entonces, cuando se encontraba excluido, tuvo un sueño, hasta ahora se desconoce la certeza del mismo, si realmente haya sido un sueño o algo más, el propio violinista, narra lo que ocurrió en sueños, y, ante la duda… la fama lo ha perseguido hasta la actualidad, el morbo, la curiosidad de encontrarse en un mundo rebelde, que renegaba de Dios, y que posteriormente encontró inspiración en el diablo.

La música lo alejó de lo divin…

[grazie]

Gracias a ti, porque me hiciste más fuerte, tu dolor que me infringiste me hizo inmune. Finalmente, fuiste mi bálsamo y mi cura. Gracias a ti, me hiciste vencer los obstáculos que se me presentaron, y esos mismos muros que tuve que saltar cuando no podía volar, cuando cargaba tu cruz.

Gracias, porque me hiciste llorar y al derramar mis lágrimas, me hiciste diluir la tristeza en su camino. Hasta que ya no tuve una gota que derramar, me quedé a conquistar la alegría que anidaba mi frente, pero que me cegaba el desconsuelo.

Gracias por enseñarme el modo de ser cruel, de ser maldita, y estar enferma; eso me hizo sentir compasión por mis semejantes menos afortunados.

Gracias, por lanzarme a la jauría a mitad de la intemperie donde se caza un venado, como en un cuadro de Frida Kahlo, donde un venado asaetado por unas cuantas flechas, hicieron herirme, pero esas heridas en mi cuerpo, me cobijaron el alma que estaba descompuesta.

Gracias, por clavarme esa malicia, cuando mi espalda desnuda s…

[nuevas ideas literarias]

Con el nuevo año también vinieron nuevas ideas literarias; nuevos proyectos y nuevos trabajos.
Basta con hacer una breve semblanza de todo lo que he escrito, y porque no, de lo que está aún en el tintero. Empecé por escribir:
1) Le Coté Obscur. (novela)
2) Fiona & Leandro. (teatro)
3) Corazón Maldito. (novela)
4) La muerte de Tarquino. (teatro)
5) Mutilada. (novela)
6) Alice. (teatro)
7) Suicidio romántico. (teatro)
8) Augusto. (teatro)
9) El corazón de la locura. (cuentos)

Este año que comienza me ha traído tantas ideas, que no preciso a concluir pronto, pero la inspiración fluye, parece inagotable, y esa es una buena señal porque mientras respire, voy a seguir ideando, creando y escribiendo, estos son los nuevos esbozos de mi literatura, algunos ya mencionados y explicados por twitter o Facebook:
10) Epifanía. (teatro)
11) Maldita. (novela)
12) Mi vida en tus labios. (novela)
13) Por tu mirada. (novela)
14) El largo proceso al olvido. (novela)
15) Alatriste, biografía de un tr…

[año nuevo, viejos hábitos]

Un año más, ¿cuál es la diferencia?
Hoy estoy lejos de casa, en la lejanía de dos mares, alejado de mis conocidos, mis familiares, el clima extremo de mi ciudad, aunque dejé un pasado muy oscuro, muchas cicatrices que venía cargando se fueron quedando, hoy, mi vida es similar a una rueda de la fortuna, así como se presenta la ventura y la dicha, de la misma manera se presenta la desdicha y el infortunio.

El año pasado, tenía todo: Alegría, amor, fortuna, júbilo, emoción, armonía, belleza, estética, locura, inspiración, ambición, tuve una musa ese año, y ese mismo año decidió marcharse, tuve que hacerla inmortal para que permaneciera conmigo. También carecí de todo, y sólo terminé mi año con devastación, soledad, tristeza, sueños rotos, destrucción total de mi interior, pero, irónicamente eso me dio fortaleza, la esperanza me mantenía vivo, tenía fe, tuve bálsamo y veneno, vida gracias a su aliento, fui moribundo, y acosador de la luna, quien alumbraba mis ruinas cada noche.

Así que e…

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